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ARTÍCULO SOBRE EL SITAR. ENRIQUE CÁMARA DE LANDA

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SITAR

Enrique Cámara de Landa

El sitar es un instrumento musical de Asia del sur perteneciente a la familia de los laúdes de cuello largo, la mayoría de los cuales penetraron en India procedentes de Persia. De acuerdo con la clasificación universal de instrumentos musicales de Erich M. von Hornbostel y Curt Sachs (1914), se trata de un cordófono compuesto de la familia de los laúdes de mango, de cuello, de cáscara, lo que le adjudica el número 321.311 en dicha sistemática.

Si bien hoy es posible constatar la ejecución del sitar en distintas partes del mundo, debido a que se ha convertido en un instrumento internacional, su principal área de uso abarca las regiones del norte y centro del Subcontinente Sudasiático: Pakistán, Bangladesh, norte y centro de la India, áreas de Afganistán y Nepal. Esporádicamente, se lo utiliza en el sur de India y en otras regiones.

[[Una de las teorías más difundidas en ámbito popular adjudica el origen del sitar al poeta Amir Khusrau (o Khusarau), quien estuvo activo en el siglo XIII en la corte de Allauddin Khilji's. El nombre “sitar” constituye una derivación del término persa  sehtar, formado a su vez por dos vocablos de esta lengua: seh (“tres”) y tar (“cuerda). De todas formas, más allá de que el instrumento haya penetrado en la India durante el siglo XIII, al parecer sólo llegó a adquirir su forma actual en el siglo XVIII. Entre los años 1940 y 1945 se produjo un proceso de estandarización del instrumento. En la actualidad es posible encontrar los modelos principales de sitar, vinculados con dos músicos que contribuyeron a la difusión de esta tradición musical en el mundo: Ravi Shankar y Vilayat Khan. Cada uno de ellos creó un modelo de sitar destinado a favorecer el personal estilo de ejecución que habían creado.]]

El modelo desarrollado por Ravi Shankar cuenta con cinco cuerdas principales (dos de las cuales se utilizan para ejecutar las melodías), dos cuerdas chikari que sirven para producir fórmulas rítmicas y cerca de veinte cuerdas que vibran por simpatía. La movilidad de los trastes permite interpretar distintas escalas musicales y el desplazamiento del dedo sobre la cuerda melódica aguda es utilizado para producir los ornamentos (gamakas). La caja de resonancia (tumba) consiste en una calabaza cubierta por una fina lámina de madera (tabli o tablah). El mástil de madera también está ahuecado para aumentar la resonancia de los sonidos.